
El 2023 fue un año que arrancó
con grandes desafíos, ya que aún se discutían con fuerza temas presupuestarios;
el entorno político discutía transformaciones en el Sector Vivienda y se dieron
cambios en el órgano de dirección a mitad del periodo. Con todo, el 2023 fue un
año que terminó para el Banco Hipotecario de la Vivienda con resultados
concretos positivos.
El trabajo constante,
profesional y abierto al escrutinio público, fueron el pilar en que nos basamos
para alcanzar buenos resultados, tanto sociales como financieros, y ejecutar
las oportunidades de mejora que hemos identificado en áreas como agilización de
procesos internos, avance tecnológico y servicio al cliente.
Con esta estrategia de acción,
acometimos nuevamente un año con la mirada puesta en cumplir a cabalidad la
misión institucional, que es dotar a la familia costarricense de viviendas
adecuadas, bien construidas, con acceso a servicios y fuentes de empleo,
cercanas a centros urbanos y en el menor tiempo posible.
Ser una entidad eficaz y
eficiente, nos llevó al crecimiento, inversión, innovación y el diseño de
marcos de trabajo para favorecer la mejora de la productividad, la asignación
correcta de los recursos y la rentabilidad.
El Banco Hipotecario como
institución líder en el financiamiento habitacional del país, ha sido parte de
la solución, no solo en el tema de dotar de vivienda a los costarricenses que
no la tienen, sino en ámbitos como reactivación y fortalecimiento de la
economía del país. Con el flujo de crédito y el aporte de recursos para
construcción, favorecemos la inversión, que estimula el crecimiento sostenible
y éste, a su vez, la creación de empleo. Y en el caso de Banco Hipotecario,
como demuestran nuestros resultados, cumplimos esta misión a la vez que
generamos valor para nuestros clientes.
Principales resultados
Con este marco puedo indicar
que, durante el año, algunos de los principales resultados son los siguientes:
·
Activo total. alcanzamos un activo
total de ¢207.467 millones de colones, con un crecimiento constante durante los
últimos cinco años.
·
Cartera de Crédito: se trasladaron
¢29.290 millones a entidades autorizadas, las cuales generaron 751 créditos
hipotecarios para clientes de primer piso.
·
La cartera de crédito total alcanzó
¢184.537 millones, reflejando un crecimiento interanual del 8,1% respecto a
2022.
·
Rentabilidad: El banco es un año más
rentable. Las utilidades al término del año muestran cifras de ¢8.854 millones,
lo que garantiza su permanencia, a la vez que se mantienen las buenas
calificaciones en los indicadores de los organismos de supervisión
·
Desempeño del FOSUVI: 8.222 bonos
familiares de vivienda con una inversión de ¢95.207,8 millones.
·
Reactivación económica: un aporte de
314.639 metros cuadrados nuevos de construcción para reactivación de la
economía y generación de 25.171 empleos directos e indirectos.
Estos resultados se
consiguieron gracias al esfuerzo de nuestros equipos, a la vez que seguíamos
trabajando en procesos de transformación, entre ellos Planificación
Estratégica, Gestión de Riesgos, Control Interno, y modernización tecnológica,
proyecto este último que ofrecerá más beneficios a la ciudadanía costarricense
en términos de agilidad, eficiencia y simplificación de trámites.
Este ejercicio integral de
administración sistemática permitió que en un año de cambios en la de Junta
Directiva, la calidad y la prontitud de la gestión mantuvieran un buen ritmo,
lo que se tradujo, además, en la aprobación del financiamiento a más de 18
proyectos de vivienda para familias en situación de extrema necesidad,
territorios indígenas, islas del Golfo de Nicoya y condominios horizontales en
la Gran Area Metropolitana.
En este último aspecto cabe
resaltar que la última década, Costa Rica ha experimentado un notable
crecimiento en la construcción de condominios, tendencia que responde a
múltiples factores como el incremento de la población en las ciudades, la
necesidad de mejorar el acceso a servicios, movilidad urbana, y el
aprovechamiento eficiente del espacio. Este fenómeno no es ajeno a la vivienda
de interés social y representa un avance hacia una mayor sostenibilidad, mejor
aprovechamiento de la tierra, la prestación de servicios y eficiencia en el
desarrollo urbano.
En suma, en 2023 acrecentamos
las fortalezas de la entidad, diversificamos las formas de alcanzar resultados
y consolidamos las bases que nos permitirán seguir avanzando por la ruta de la
mejora continua y el crecimiento. Viene el 2024 que será un punto de partida
para una nueva etapa de innovación, nuevos retos y logros, siempre en el marco
de nuestro principal encargo, que es facilitar el acceso a la vivienda a las
familias costarricenses que carecen de ella.
Nuestro compromiso es servir y
agradecer a nuestros usuarios y clientes la oportunidad que nos dan de
contribuir a mejorar su calidad de vida, especialmente de los sectores más
vulnerables y la clase media, respetando su diversidad, favoreciendo la integración
social, reduciendo inequidades y fortaleciendo la participación ciudadana a
través de programas e iniciativas destinadas a asegurar viviendas de mejor
calidad, barrios equipados e integrados social y territorialmente.
Todo este trabajo y mentalidad
proactiva han sido posibles gracias al pensamiento estratégico de la actual
Junta Directiva y al trabajo decidido y creativo de la Administración del Banco
y sus 125 funcionarios y funcionarias, a quienes
reconozco su empeño y expreso mi gratitud.